A la hora de desarrollar el proceso de
observación en el aula deberemos llevar a cabo una exhaustiva a integra
planificación de esta. La manera más efectiva de llevar a cabo dicha
organización será realizando una serie de preguntas que a la hora de
contestarlas nos darán las respuestas que necesitamos para completar nuestra
observación, como pueden ser:
1º. ¿Qué
observar?
Hace
referencia al objeto que queremos observar, una persona, grupo, etc. En el caso
de dirigirnos a personas tendremos que delimitar cuáles serán las variables
conductuales que vamos a observar.
2º.
¿Cuándo y a quién observar?
Dentro
de esta fase debemos atender a los siguientes ítems:
Durante
cuánto tiempo se prolongará la observación, la frecuencia con la que vamos a
observar, en que momentos se iniciarán y finalizarán los períodos de
observación y si serán constantes o no en el tiempo, si vamos a utilizar
intervalos de tiempo para la observación y el registro, si queremos tener
constancia de lo que ocurre en distintas situaciones y, por último, si
observaremos a un sujeto o, por el contrario, a varios.
3º. ¿Con
qué observar?
En esta
fase debemos escoger los instrumentos o técnicas de observación y recogida de
información que se desarrollará posteriormente en ciertas partes del trabajo,
así como, la forma de recogida de datos que irá de la mano de cada técnica.
4º. ¿Dónde
Observar?
Esto
implica la elección del contexto observacional. Conjunto de condiciones
naturales, históricas, culturales, etc., dónde se llevará a cabo la
observación.
5º.
Recogida de datos y Optimización.
Una vez
finalizado el proceso debemos agrupar y clasificar los datos recogidos y
comprobar su fiabilidad. De esto dependerá la validez y exactitud del proceso
de observación.
6º.
Interpretación de resultados.
Análisis
de los datos recogidos y creación de informes sobre la observación.
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